Ford F-100 PreRunner de 1976

Armado por TROPHYTRUCKIN y K5 Race Cars

En un mundo de proyectos que parecen copiados, este Ford F-100 Prerunner de 1976 armado por TROPHYTRUCKIN y K5 Race Cars es un rebelde construido con un propósito claro: devorarse el desierto. Esto no es la típica restauración de un clásico; es un misil del desierto con ADN de competencia, profundamente arraigado en la herencia off-road y respaldado por tecnología moderna.

Lo que alguna vez fue una Ford F-100 del 76, se ha transformado en una camioneta “PreRunner”, término que utilizan en Estados Unidos al referirse a camionetas preparadas para hacer recorridos de reconocimiento previo a una carrera de desierto. Es una máquina que rinde homenaje al legado de la serie F de Ford, al tiempo que reescribe las reglas de lo que una pickup de la vieja escuela puede llegar a ser.

En el tren delantero hay una suspensión de brazos tipo “I-beam” que ofrece 20 pulgadas de recorrido y en el trasero lleva una suspensión trasera tipo “4-link” capaz de generar 30 pulgadas de recorrido. Cada esquina trabaja sobre amortiguadores tipo coilover de la casa FOX, con un diámetro de pistón de 3.0”.

La potencia proviene de un motor Chevrolet LS 6.0L acoplado a una caja automática también Chevrolet referencia 4L80E; o sea 4 cambios hacia adelante en configuración longitudinal y de la serie 80 (lo mas fuerte que ofrece la marca) con gestión electronica. El eje trasero viene de Currie Enterprises y esta basado en la arquitectura Ford 9 pulgadas, que garantiza que todo ese torque se traduzca en tracción a las ruedas. Ya sea atravesando caminos a toda velocidad o volando a través de salares, el tren motriz está perfectamente a punto para la velocidad y la confiabilidad.

Esta Ford rueda sobre rines Method Race Wheels de 17 pulgadas calzados con llantas BFGoodrich KR3 en medida 40×12.50R17, que le dan a la F-100 ese perfil clásico de carreras off-road. Todos son componentes probados en competencia, que le otorgan la postura y el agarre necesarios para triturar los caminos mas duros de Baja California.

Por dentro, todo es funcionalidad pura. La cabina está equipada para la acción todoterreno seria, con asientos Sparco EVO, un freno de mano Camburg y mordazas de freno Wilwood para una potencia de frenado quirúrgica. En el apartado tecnológico, encontrarás un GPS Lowrance, un radio de carreras Rugged y un sistema completo de intercomunicador con audífonos que garantiza comunicaciones nítidas cuando estás a millas de distancia en medio del polvo.

De noche, las luces KC Cyclone iluminan el camino, mientras que un tanque de combustible de 32 galones alimenta al sediento V8 para ofrecer autonomía en largas distancias. La banda sonora dirigida por el motor LS se amplifica gracias a un rugiente sistema de escape MagnaFlow.

Detalles de la preparación

Motor

  • Chevrolet LS – 6.000 CC – Gasolina
  • Sistema de escape Magnaflow
  • Tanque de combustible 32 Galones

Suspensión

  • Coilovers FOX 3.0″
  • 20″ de recorrido adelante
  • 30″ de recorrido atras

Tren Motriz

  • Caja de Cambios Automatica 4L80E
  • Traccion trasera
  • Eje Currie Enterprises 9″

Interior

  • GPS Lowrance
  • Radio Rugged Radios con intercomunicador
  • Asientos Sparco EVO
  • Freno de mano Camburg

Sistema Eléctrico

  • Luces KC Cyclone

Rines y Llantas

  • Rines Method Double Standard 17″
  • Llantas BFGoodrich KR3 – 40×12.50R17

Fuente: Method Race Wheels

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *